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El arte de explorar la música en familia.

Recuerdo el primer contacto que tuve con la música, la primera vez que pude explorar un instrumento fue en casa de mis padres. Su interés por ofrecernos una educación musical hizo que en casa hubiera siempre un piano (aunque fuera digital). Mis recuerdos de aquellos primeros pasos musicales son muy bonitos, un profesor joven, simpático y muy divertido venía a casa una vez por semana para acompañarnos, a mi hermana mayor y a mí, en nuestro interés por aquel instrumento, nos dejaba tocar y explorar el piano desde el primer día, y lo más divertido era que tocaba las canciones de las series de animación que más nos gustaban… eso nos motivaba mucho, aprendíamos música jugando.

El siguiente paso establecido en la enseñanza musical de un niño (en aquella època) era lógicamente entrar en el conservatorio, y así lo hicimos… meses después, supongo que convencimos a nuestros padres para dejar de ir o supongo que ellos mismos se dieron cuenta que nuestro interés por la música se había desvanecido; tal vez porque lo que esperábamos era poder tocar un instrumento, jugar, crear compartir con otros niños esa nueva experiencia, nada más lejos de la realidad….

Desde que soy madre he tenido que desaprender para poder criar y educar a mis hijos respetando su ritmo, cuando tenemos dudas, cuando tenemos que tomar decisiones siempre encontramos respuestas haciéndonos preguntas:

Si a nuestros hijos les hemos enseñado a hablar hablando, ¿les podríamos enseñar a tocar un instrumento tocando?.

suzuki violin

Investigando esta idea descubrimos diferentes escuelas musicales con proyectos educativos respetuosos y conocimos a profesionales con mucho talento que comparten este enfoque pedagógico basado en la enseñanza respetuosa, consciente y libre; en la que cada uno explora la música a su ritmo y siempre a través del juego.

Así fue cómo descubrimos el método Suzuki para iniciar a nuestros hijos en sus primeros pasos musicales, descubrimos una escuela de música y proyectos musicales llamada Music and Dinamics, cuyo enfoque pedagógico se basa en este método,  donde se aprende tocando desde el primer día.

Uno de los consejos del Dr. Shinichi Suzuki, (creador del método Suzuki) que más nos inspiró fue: “Dos cosas son fundamentales para que una semilla crezca: Tiempo y Estímulo. Todos pueden aprender, cada uno a su tiempo.

Las claves que he observado experimentando el método Suzuki son:

1. Madre mentora.

mama mentora

La importancia de la figura del acompañante, la madre (en mi caso) es fundamental; como mentora de mis hijos (si necesidad de tener conocimientos o habilidades musicales avanzados) me ha convertido en su figura de referencia en esta disciplina, soy agente activo durante su aprendizaje musical tanto en la escuela de música como en casa. Mi acompañamiento respetuoso motiva e impulsa a mis hijos y mi presencia en las clases les da confianza y calma, y al ver que yo disfruto ellos se relajan y también disfrutan, exploran e improvisan.

2. Educación Activa.

educacion activa

Desde que comenzamos en la escuela de música hemos experimentado una educación activa, consciente y vivencial, tanto por parte de los profesores, los niños y sus acompañantes. Mis hijos están explorando la música a través de una educación activa, cada día se convierte en una experiencia emocional, pues el juego articula cada sesión. Estoy convencida que cuando un niño siente emoción, durante algún proceso de su desarrollo cognitivo, hay aprendizaje y con suerte éste convertirá en un recuerdo esencial.

3. El niño y el instrumento.

niño-instrumento

Han sido mis hijos, ellos mismos, quienes han elegido el instrumento que querían tocar. Sin presiones, sin sugerencias, sin juicios, sin pruebas de habilidad…. en total libertad les hemos facilitado la oportunidad de la experiencia; acompañados de una de las maestras de la escuela pudieron explorar y descubrir distintos instrumentos. Mi sorpresa fue que rápidamente cada uno de ellos supo qué instrumento le despertaba mayor interés. Decidimos darnos el período de vacaciones navideñas para reflexionar y asentar la decisión que cada uno había tomado, y al comenzar las clases en enero nos dijeron con mucha determinación e ilusión:

León: – “Mamá, yo quiero tocar el violonchelo”,

Mateo: – “Mamá y yo quiero tocar el violín”.

4. Lengua materna (musical).

¡Sí!, sí se puede enseñar a tocar un instrumento tocando. Con la misma naturalidad que he enseñado a hablar a mis hijos, respetando su desarrollo cognitivo, sin prisas, lentamente; con la misma naturalidad con la que mis hijos se han fijado en mis labios al hablar, en cómo los movía , en los sonidos que emitía; con esa misma naturalidad mis hijos están descubriendo la música a través del instrumento que ellos han elegido. El instrumento les habla y ellos escuchan para interpretar esos sonidos iniciales que les permitirán desarrollar su lenguaje musical al igual que lo hicieron con lengua materna, del balbuceo a la expresión oral del lenguaje (musical).

5. El niño y el maestro/a.

violonchelo profesora

La relación que han establecido desde el primer día mis hijos con su maestro violinista (en caso de Mateo) y su maestra violonchelista (en caso de Leon) se basa en la cortesía y el respeto hacia el ritmo de aprendizaje de mis hijos; todas las sesiones transcurren en una atmósfera familiar y relajada donde mis hijos están descubriendo la música a través del juego. Mateo y Leon han conectado rápidademente con sus maestros, gracias a su complicidad y empatía y como docentes, especilistas en la educación para niños; ambos emplean un lenguaje sencillo y relajado lo que permite a mis hijos comprender rápidamente todo. Al mismo tiempo descubro que mis hijos están experimentando de manera activa el talento musical de un experto, ya que los maestros también participan con sus instrumentos en cada sesión, lo que se convierte en una gran inspiración.

6. El niño y el grupo.

violin grupo

En su experiencia musical mis hijos exploran la música con otros niños y niñas de manera transversal a su aprendizaje personal. El grupo inspira e impulsa a cada niño, comparten juegos, descubrimientos, comparten logros y errores…

7. Experiencias inspiradoras.

socializacion

Desde que mis hijos han comenzado a explorar la música están deseando compartirlo, incluso se han llevado el instrumento a la escuela para ofrecer un “concierto” a sus compañeros.

 

Nuestro enfoque como padres al iniciar a nuestros hijos en la música es esencialmente creativo, esperamos que encuentren en la música un nuevo lenguaje de comunicación, un lenguaje de expresión artística y emocional, un lenguaje creativo que les permita conectar con ellos mismos, que les permita alcanzar la calma cuando lo necesiten, que les permita disfrutar de la belleza de crear música, que les permita disfrutar del placer de escucharla y sentirla a través de su ritmo interior.

Espero poder inspirarte.

Feliz y musical vida.

 

mamapoppins

Carolina. Fundadora de Mamápoppins.